
Servicio social estudiantil
Dentro de los requisitos para obtener el grado de bachiller, está la prestación de un servicio social como apoyo a diversas actividades dentro de la comunidad. Por esta razón se han realizado alianzas entre colegios y la Fundación, para que los estudiantes puedan cumplir con sus horas de servicio, ayudándonos con determinadas tareas relacionadas con nuestros proyectos.
Cuando los estudiantes empiezan con sus labores en la Fundación reciben una capacitación, que no sólo está orientada hacia las tareas de apoyo que pueden hacer, sino para que puedan mejorar varios aspectos en un entorno diferente a su colegio, como una adecuada comunicación, la atención al público, la importancia en el cumplimiento y la puntualidad para no afectar las labores en los servicios que está prestando la Fundación a la comunidad. Este tipo de actividades extra-clase les genera nuevas habilidades y experiencias en su formación.

Uno de los proyectos en los que más se ha tenido el apoyo del servicio social estudiantil es en el Taller Didáctico Infantil (TDI), en el que los estudiantes de 10º grado sirven como asistentes para las labores de enseñanza que realizan los voluntarios con los niños de primaria, ayudando a preparar material y a procurar el orden en los escritorios de trabajo. Recibiendo las instrucciones de los voluntarios universitarios, ayudan también a revisar tareas y ejercicios en los cuadernos de los niños.
En otros casos también el apoyo del servicio social estudiantil ha sido de utilidad en tareas de oficina, de archivo, y de logística en varias labores o eventos de la fundación. Aunque este servicio que prestan los estudiantes de bachiller se hace por ciertas temporadas, ha sido gratificante involucrarlos dentro de nuestros procesos, y conocer diferentes personalidades, tendencias y argumentos que muchos de ellos manifiestan frente a varios temas de lo académico y lo cotidiano.